¿Me ayudas o me controlas? Sobre la dificultad (imposibilidad) de compatibilizar la relación de ayuda con el control.

En el próximo XIII Congreso Estatal y I Iberoamericano de Trabajo Social que se celebrará en Mérida los días 19 a 21 de octubre presentaré una comunicación con ese título: ¿Me ayudas o me controlas? Sobre la dificultad (imposibilidad) de compatibilizar la relación de ayuda con el control. 

La comunicación pretende promover el debate sobre las estrategias y los roles que asumen las/os trabajadoras/es sociales, especialmente en atención social primaria, cuando se disponen a atender situaciones de pobreza y exclusión. 

En un formato un tanto provocador, intentaré exponer algunas contradicciones. La primera, la que resulta de considerar el empleo como estrategia básica de intervención en materia de pobreza y exclusión, especialmente cuando paralelamente se gestionan ayudas económicas a las que se vincula con "una actitud activa" hacia el empleo. La segunda, que se haga coincidir en un mismo profesional los roles de ayuda (ante la situación de pobreza y exclusión) y de control. Es habitual pedir al profesional que establezca con las personas beneficiarias de las ayudas unos compromisos que el mismo profesional deberá comprobar (controlar) su cumplimiento y que vigile (controle) que se mantienen las condiciones que permitieron el acceso a las ayudas. 




No parece lógico que se encargue a la trabajadora/or social ayudar a las personas a mantener o recuperar sus condiciones de bienestar mediante la promoción y el apoyo psicosocial y, simultáneamente, se les encomiende que controlen si la persona a la que se pretende ayudar “quiere o no vivir del cuento” y hace todo lo posible por salir de su situación encontrando un trabajo, que en muchos casos no le garantizará ninguna salida. Parece razonable que para acceder a determinados beneficios sociales se solicite al aspirante que acredite, ante quien corresponda, que se está en una situación dentro de las establecidas para ser beneficiario; pero no parece tan lógico que se le exija probar que se hace todo lo posible por trabajar: buscar empleo, mejorar la cualificación, etc.  Los perceptores de ayudas económicas frecuentemente deben demostrar que mantienen determinada actitud o predisposición mediante la suscripción de una serie de compromisos (plan individualizado de inserción) que van más allá de ser un buen ciudadano conviviendo pacíficamente en su entorno social, quedando sometidos, en muchos casos, a la interpretación subjetiva de lo que el profesional conciba por “normalidad” e “integración”. 

En este sentido, cobra especial relevancia el artículo 7 del Código Deontológico de Trabajo Social, relativo a los principios generales de la profesión, especialmente los principios de respeto activo y autodeterminación. 

La comunicación concluye ofreciendo algunas alternativas y propuestas que permitan una adecuada atención a los usuarios y una eficaz respuesta al encargo de gestión justa y eficaz de prestaciones sociales.

Presentaré la comunicación el sábado día 21 de 16:30 a 18 hs. en el auditorio 3

Día Mundial del Trabajo Social

Los que nos dedicamos de una o otra forma al Trabajo Social debemos estar satisfechos de haber elegido una profesión tan extraordinaria y valiosa que tantas oportunidades nos ofrece para el progreso personal y profesional. 

Una profesión y disciplina que tiene a la justicia social como principio fundamental es, necesariamente, para tenerla en cuenta y estar orgulloso/a de trabajar en ella, 

La definición de la FITS/IFSW de Trabajo Social recoge el valor de nuestra profesión y disciplina:

"El trabajo social es una profesión basada en la práctica y una disciplina académica que promueve el cambio y el desarrollo social, la cohesión social, y el fortalecimiento y la liberación de las personas. Los principios de la justicia social, los derechos humanos, la responsabilidad colectiva y el respeto a la diversidad son fundamentales para el trabajo social. Respaldada por las teorías del trabajo social, las ciencias sociales, las humanidades y los conocimientos indígenas, el trabajo social involucra a las personas y las estructuras para hacer frente a desafíos de la vida y aumentar el bienestar". (WEB)

Entiendo que nuestro compromiso con la justicia social nos obliga a pensar, repensar y evaluar de forma crítica y continua cómo contribuimos a que estos principios se reconozcan y se hagan efectivos.

En Valladolid, el Día Mundial del Trabajo Social (martes 21) lo vamos a celebrar con el visionado de la película: Yo, Daniel Blake (WEB) y posterior debate. Para el jueves 23, se ha organizado una mesa redonda sobre los retos del Trabajo Social en las sociedades contemporáneas (WEBen la Facultad de Educación y Trabajo Social de la UVa.


Para qué y para quién (quiénes) estamos trabajando

Las trabajadoras/es sociales desempeñan buena parte de su quehacer profesional en contacto directo con las personas destinatarias de sus servicios. Esto se hace a través de una relación profesional de ayuda. En esa relación se toman decisiones, la mayoría de las veces, de gran importancia y transcendencia para los usuarios-clientes. La pregunta es (son): ¿es el usuario el centro de la atención? ¿está todo supeditado a dar el mejor servicio al usuario-cliente? ¿nuestra ayuda supone una contribución efectiva a la mejora de las condiciones de libertad del usuario-cliente?

La metodología de la intervención social nos dice que toda intervención debe asentarse en un proceso de comunicación, de relación donde, con el usuario, se estudia, valora negocia y acuerda, el proceso de ayuda que se le va a facilitar para que el usuario-cliente consiga alcanzar los logros que se propone y/o superar las situaciones que le impiden el desarrollo de una vida digna. La/el trabajadora/or social será quien le ayude, con sus competencias técnicas y su capacidad (autoridad) de movilizar recursos sociales, personales... a alcanzar las metas que el usuario/cliente estime oportunas.

Hasta aquí, no hay problema. Pero sabemos, que ante una idéntica (hipotética) situación (objeto) distintos profesionales llevarán a cabo un proceso distinto de observación, valoración y propuesta de atención. Así ocurre siempre cuando la intervención es sobre un objeto-sujeto de naturaleza humana-social. Ante un mismo caso, distintos profesionales conducirán de distinta manera el estudio, llegarán a distintas representaciones de la situación, harán distintas valoraciones, establecerán diferentes modos de negociación y, en consecuencia llegarán a distintos acuerdos con los usuarios.

Esto ocurre porque estamos ante un proceso: 
  • que se ve influenciado por factores de distinta naturaleza (personales, culturales, organizativos...).
  • complejo (múltiples elementos relacionados).
  • con unos objetivos la mayoría de las veces abstractos y difusos.
  • con amplia presencia/proyección de valores (contenido axiológico).
  • de elevada incertidumbre sobre los efectos de las decisiones.
Ello no es ni bueno ni malo... está asociado a la naturaleza misma de los procesos de intervención social, y no resulta ajeno a otros procesos de intervención como es el caso de la intervención en materia de salud o educación. Pero, centrándonos en la intervención social, sería bueno preguntarse... ¿qué intereses representa el trabajador/a social? ¿qué efectos tienen sobre las personas a las que pretende ayudar las proyecciones personales, culturales, organizativas... que realiza el profesional?

Esto explica la importancia de las normas, de las reglas que deben atenderse en los procesos de intervención social. El Trabajo Social es considerada por muchos como una disciplina normativa. Si no atendemos a unas normas-reglas consensuadas por la comunidad científica-profesional, con las organizaciones de las que dependen nuestros servicios profesionales... estaremos deslizándonos por el terreno de la arbitrariedad y, seguramente, en esa desigual relación de fuerzas, en el terreno de la coacción, presión, imposición... del fuerte sobre el débil.



Vayamos a las normas de la intervención social. La primera y más importante de todas: la intervención social se orienta a ayudar, fomentar, facilitar, recuperar…las condiciones de bienestar, autonomía, calidad de vida, integración social… de las personas... en tanto que suponen las condiciones que posibilitan el disfrute del valor principal: la libertad. Sería bueno recordar que el Estado Social, los derechos sociales, se justifican, en buena medida, por la necesidad de ver satisfechas una serie de necesidades sociales como condición para el ejercicio de la libertad. Resultaría paradójico que determinados servicios profesionales concebidos para apoyar la libertad de las personas, se convirtieran precisamente en una rémora para esa libertad.

El art. 7 del Código Deontológico vigente establece como uno de los principios básicos, junto a los de dignidad e igualdad, el de la LIBERTAD,  derivándose de este principio básico otros generales como "el respeto activo a la persona [...] como centro de toda intervención profesional" y la "autodeterminación como expresión de la libertad de la persona y por tanto de la responsabilidad de sus acciones y decisiones".

La relación profesional de ayuda es una relación asimétrica, donde el poder de interinfluencia es infinitamente mayor del profesional sobre el sujeto que a la inversa. Hay que tener en cuenta que, muchas veces, los destinatarios de nuestros servicios no se encuentran en optimas condiciones para hacer valer y defender sus intereses y derechos, más aún, cuando las actitudes esperadas por los profesionales y la organización es de colaboración, sumisión, agradecimiento, confianza y aceptación de lo que se propone... Ello nos sitúa en un terreno propicio para que nuestra influencia pueda perjudicar y afectar negativamente a la libertad  que pretendemos apoyar (coacción, presión...).

Puesto que “la intervención social debe proporcionar la mejor atención posible a todos aquellos que soliciten su intervención” (art. 13 CD) debemos controlar nuestras proyecciones personales y organizativas (valores, creencias, prejuicios...) y actuar profesionalmente... mediante acciones orientadas a reducir la arbitrariedad y a mantener altos niveles de profesionalidad y rigor en la intervención. Considero que las siguientes estrategias pueden ayudar a ello:
  • Asegurar el acompañamiento y apoyo (que no estén solas/os) a las trabajadoras/es sociales en la gestión de casos (supervisión, trabajo en equipo, formación continuada…).
  • Incorporar, en la práctica diaria, la evaluación de la calidad de los procesos y la evaluación del impacto de las atenciones. 
  • Reforzar las garantías de los ciudadanos en su relación con los servicios sociales.
  • Apostar por modelos de intervención social basados en la evidencia (fundamentación científica) y por aquellos que defienden una intervención centrada en la persona.
  • Diseñar en equipo y con un claro respaldo institucional, protocolos de intervención relativos a los casos más frecuentes y más problemáticos a la hora de tomar decisiones.
  • Incorporar a los sujetos con los que trabajamos a los espacios de formación e investigación en materia de intervención social.
  • Estudiar los procesos de toma de decisiones en el ámbito de la intervención social, el papel de los distintos agentes y su impacto sobre las personas destinatarias de la intervención.
  • Evitar que coincida en un mismo profesional los roles de ayuda y de control, papel éste último que muchas veces los profesionales de la intervención se ven obligados a desempeñar
Nota: Esta entrada es una síntesis de la comunicación titulada "La toma de decisiones en la relación de ayuda: propuesta de un mapa de la diversidad y complejidad de los asuntos implicados" que el autor expuso en el II Congreso Internacional de Trabajo Social y XI Congreso de Facultades y Escuelas de Trabajo Social celebrado en la Universidad de la Rioja, en Logroño los días 20, 21 y 22 de abril de 2016.


Burda manipulación... no eran refugiados recién llegados.

En un contexto de enorme preocupación por "la crisis de los refugiados", por cómo gestionar social y políticamente la solicitud de asilo de cientos de miles de personas llegadas a las puertas de Europa huyendo de lugares como Siria, salta a los medios la noticia de una serie de robos y agresiones sexuales a mujeres por parte de "una multitud de hombres apostados en los alrededores de la estación central de Colonia". (Ver Huffington Post). De manera más o menos sutil se asoció lo ocurrido con los refugiados recién llegados y acogidos en Alemania. La policía informaba que en "en torno a un millar de hombres, que por su apariencia procedían de los países árabes o del norte de África, se congregaron en el lugar de los hechos...".

La reacción de la opinión pública no se hizo esperar: "Los alemanes cambian su percepción sobre los refugiados tras los ataques sexuales en Colonia"  (Ver en El Mundo). Una mecha perfecta para activar la explosiva asociación entre emigración-refugiados con violencia e inseguridad. La agencia Europa Press ofrecía la noticia que reprodujeron la mayoría de los medios de comunicación y que no dejaba lugar a dudas: "Alemania acelerará las deportaciones tras la ola de agresiones sexuales en Colonia. El rechazo social a los solicitantes de asilo ha crecido a raíz de los cientos de ataques sexuales registrados en Colonia el 31 de diciembre, de los que la Policía local ha acusado a la comunidad de inmigrantes del Norte de África". (Ver en Europa Press).

Nadie puede admitir sin más que un numeroso grupo de personas que con tantas dificultades han podido refugiarse en Alemania respondan a esa hospitalidad robando y violando a los que les dan cobijo. Todo apunta a que se trata de una burda manipulación. A juzgar por las informaciones periodísticas, los lamentables sucesos de Colonia representan con claridad un problema de seguridad (de actuación policial), de consumo excesivo de alcohol y drogas y de integración social. Es muy retorcido asociarlo con "los refugiados" como así se hizo. Hubiera sido una magnífica oportunidad para analizar esas concentraciones en torno al alcohol y las drogas... o las razones de esas explosiones de violencia protagonizadas por colectivos con dificultades de integración social. Pero una vez más, la oportunidad es aprovechada con claro oportunismo por quienes quieren establecer un estado de opinión favorable a sus tesis, sean éstas nobles o no.

El 15 de febrero la fiscalía alemana precisa que "solo tres de los 58 detenidos por las agresiones sexuales perpetradas en Colonia en Nochevieja eran refugiados de Siria o Irak y la mayoría eran norteafricanos, según ha revelado el fiscal de Colonia, Ulrich Bremer". El fiscal explicó además, que "ninguno de ellos estaba recién llegado a Alemania". El fiscal ha revelado igualmente "que de las 1.054 denuncias recibidas, 600 eran por robo y no por agresión sexual, a pesar de la polémica generada tras estos incidentes y las manifestaciones xenófobas posteriores" (Ver en Europa Press).

La Real Academia Española de la Lengua dice que MANIPULAR es "Intervenir con medios hábiles y, a veces, arteros, en la política, en el mercado, en la información, etc., con distorsión de la verdad o la justicia, y al servicio de intereses particulares". La información de la policía alemana no era precisa, pero la reacción política distorsionó burdamente los hechos para relacionarlos con la crisis de los refugiados (drama humanitario), sin atender lo que realmente parecía representar el suceso: un problema de seguridad y/o de integración social.



El mito del extranjero violador

La soledad... ¿quién se ocupa de ella?

Se acaba de presentar un informe sobre ‘La Soledad en España’ patrocinado por Fundación AXA y Fundación ONCE (descargar). El informe recoge datos muy interesantes sobre las características y extensión de este problema social (nunca mejor dicho). Que cuatro millones de personas, según dice el informe, se hayan sentido solos con frecuencia en el último año supone una cifra muy importante a tener en cuenta (casi ocho de cada cien españoles). Pero lo que quisiera poner de relieve es la escasa atención que se presta a este importante problema. 

Son muchos los estudiosos de lo social que denuncian que el estilo de vida actual propicia que las personas se sientan cada vez más solas y, consecuentemente, vean deterioradas sus condiciones de bienestar y calidad de vida. Las personas somos animales sociales que crecemos y nos desarrollamos en contacto con los demás. La interacción humana es clave para dar sentido a nuestra existencia. Cuando las relaciones interpersonales son escasas, débiles, frías, mecánicas... cuando sentimos que no importamos a nadie... aparece ese sentimiento de soledad dolorosa, triste que a veces termina por desesperar y deprimir al que lo sufre.

¿Quién se ocupa de la soledad? Nuestro estilo de vida está dominado por el consumo individualista. La pauta dominante es satisfacer las necesidades personales a través del mercado que parece tener productos y servicios para todo. Pero el vínculo social, el sentido de pertenencia, saberse importante para los demás... no se compra en el supermercado. Aquí es donde creo que hay mucha labor por hacer por parte de los profesionales de la intervención social, especialmente por parte de los trabajadores y trabajadoras sociales. La Federación Internacional de Trabajadores Sociales (FITS) cuando define esta profesión señala que interviene en la interacción de las personas con su entorno, preocupándose recuperar, mantener y promocionar a las personas una interacción gratificante, estimulante, significativa...  También Fernando Fantova, cuando define la intervención social lo hace destacando ese papel de favorecedor de la interacción de las personas (ver Repensando la intervención social). 

Traigo aquí una parte del artículo de Dolors Colom titulado:  La soledad: entre el placer y la desesperación, el trabajador social

Los trabajadores sociales intervienen ante la soledad que supone pérdida, melancolía, aislamiento. Esa realidad objetiva que merma la vida y si nadie lo remedia, la va secando. Esa vivencia que impide a la persona manifestarse de manera autónoma e independiente. Ese estado de ánimo que la aboca al descuido personal y psíquico. Los profesionales del trabajo social conocen bien que de ahí, a la mala nutrición, a la falta de higiene, a la inmovilidad, al aislamiento, a la depresión, al incumplimiento terapéutico, a los errores de medicación y a la enfermedad, el recorrido es muy corto. A esta soledad desestabilizadora no se le puede dar la espalda y la sociedad debe disponer de instrumentos, como lo es el trabajo social, que permitan su detección y pronta intervención. 
Es preciso ofrecer ayuda, acercarse a esos cuatro millones de personas, ya sea desde los servicios sociales o desde la atención sociosanitaria, y facilitar la superación de la soledad no deseada... antes de que sea demasiado tarde. 


Informe y recomendaciones sobre la Situación Económica y Social de Castilla y León en 2014

El Consejo Económico y Social de Castilla y León ha publicado, como viene haciendo desde hace muchos años, el informe anual sobre la situación económica y social de Castilla y León referido al año 2014. (ver noticia - nota de prensa). El informe consta de dos tomos. En el primero (tomo I) se recogen tres capítulos dedicados a  la economía, el mercado laboral y la calidad de vida y protección social. Todos ello de gran interés pero quisiera destacar el capítulo III dedicado a la calidad de vida y la protección social. En él se recogen varios apartados dedicados a la demografía, educación, sanidad, vivienda, medio ambiente, consumo, servicios sociales, prestaciones económicas de protección social y cooperación con países en vía de desarrollo. (ver capítulo - 10,4 MB). En el apartado dedicado a los servicios sociales (3.7 págs. 279 a 377)  se analizan con detalle aspectos tales como el presupuesto invertido, los servicios y prestaciones dispensadas según el catálogo de prestaciones en materia de servicios sociales de Castilla y León.

Considero el informe de gran interés para todos aquellos estudiosos, estudiantes y personas interesadas en conocer la situación económica y social de nuestra región con rigor y seriedad. Aquí se pueden encontrar los datos más relevantes que permiten valorar situaciones y tendencias en el ámbito económico y social.

El informe contiene unas conclusiones (ver) y unas recomendaciones (ver). También cuenta con una síntesis o Resumen Ejecutivo con recomendaciones

Por su interés, de ese resumen ejecutivo hemos recogido textualmente las recomendaciones referidas a los servicios sociales. Todas ellas de gran interés con el valor añadido que han sido consensuadas por representantes sindicales, empresariales y sociales en general. Ojalá sirvan para orientar las políticas en general y las políticas sociales en particular.


Recomendaciones contenidas en el resumen ejecutivo referidas a los servicios sociales:

  • El CES recomienda la MODIFICACIÓN SUSTANCIAL DE LA LEY QUE REGULA LA RGC (Renta Garantizada de Ciudadanía) PARA AMPLIAR LA COBERTURA A TODOS LOS CIUDADANOS DE CASTILLA Y LEÓN que se encuentren en situación de pobreza y exclusión. También, se debe simplificar los formularios de solicitud, modificar los procedimientos de gestión, acortando el plazo temporal para resolver y hacer efectiva la prestación, y en todo caso no superando el plazo de resolución establecido, y generando derecho desde el día siguiente a su solicitud, impulsando los cambios legislativos para garantizar el derecho a la prestación económica una vez superados los plazos establecidos, e incrementando el número de profesionales de atención. 
  • Recomienda DESARROLLAR, A LA MAYOR BREVEDAD POSIBLE, LA LEY DE SERVICIOS SOCIALES DE CASTILLA Y LEÓN en aspectos como la elaboración y aprobación del Mapa de Servicios Sociales, que constituirá el instrumento de distribución organizada de los servicios sociales de Castilla y León, permitiendo con ello adecuar y optimizar los recursos. 
  • Recomienda que se continúe afianzando el SISTEMA DE ATENCIÓN A LA DEPENDENCIA y que adquiera mayores y mejores niveles de cobertura, diversificando y ampliando la oferta de servicios, incrementando sustancialmente las intensidades de atención, especialmente en prestaciones como la ayuda a domicilio. 
  • Estima conveniente AVANZAR EN LOS PROCEDIMIENTOS DE ACREDITACIÓN DE CENTROS, SERVICIOS Y PROFESIONALES QUE FORMEN PARTE DEL SISTEMA DE ATENCIÓN A LA DEPENDENCIA EN CASTILLA Y LEÓN, así como los mecanismos y órganos de control administrativo que velen por la excelencia, calidad y mejora continua de servicios y prestaciones. 
  • Considera necesario CONTINUAR DESARROLLANDO MEDIDAS DE PREVENCIÓN DE LA DEPENDENCIA MEDIANTE PROGRAMAS QUE PERMITAN MANTENER ACTIVAS A LAS PERSONAS MAYORES, favoreciendo el mantenimiento de las capacidades físicas, intelectuales y cognitivas de las personas. 
  • Por otra parte, ES NECESARIO AVANZAR EN LOS OBJETIVOS DEFINIDOS EN LA IGUALDAD DE OPORTUNIDADES Y LA CONCILIACIÓN DE LA VIDA PERSONAL, FAMILIAR Y LABORAL Y LA LUCHA CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO para evitar precisamente que las mujeres se encuentren atrapadas en una permanente situación de discriminación y vulnerabilidad social. 
  • En el ámbito del Diálogo Social se han logrado actuaciones relacionadas con la igualdad de oportunidades en nuestra Comunidad, por lo que el CES recomienda IMPULSAR EL DIÁLOGO SOCIAL EN MATERIA DE IGUALDAD ENTRE MUJERES Y HOMBRES PARA LA INTRODUCCIÓN DE MEDIDAS TRANSVERSALES EN TODOS LOS ÁMBITOS DE LA VIDA, que permitan impregnar de este objetivo al conjunto de acciones llevadas a cabo por el Gobierno, con el fin de avanzar hacia la igualdad efectiva entre mujeres y hombres. 
  • Respecto a la POBREZA Y EXCLUSIÓN SOCIAL, el CES recomienda PROMOVER LA COORDINACIÓN ENTRE LAS ADMINISTRACIONES PÚBLICAS PARA HACER FRENTE A LA MISMAS, mejorando la colaboración en áreas como el empleo, la vivienda, la educación y la sanidad, de modo que las medidas que se pongan en marcha sean de carácter transversal y permitan luchar contra la exclusión social. 
  • Respecto a la RED DE PROTECCIÓN A LAS FAMILIAS, el CES recomienda que se incrementen los esfuerzos para que se sigan desarrollando medidas y programas de carácter urgente, para dar respuesta, de forma ágil, a las necesidades de las personas más vulnerables. Además, el CES considera imprescindible que la Administración Autonómica proporcione, de forma transparente y periódica, datos concretos de los resultados de la gestión de las diferentes actuaciones llevadas a cabo a este respecto.
Así sea.

Las políticas se han olvidado de las personas

Es habitual distinguir entre distintos tipos de políticas según al ámbito específico al que se orienten. Así hablamos de política económica, energética, laboral, de vivienda, de infraestructuras, educativa... y también de política social. Ésta última se distingue del resto porque está más centrada que las demás en garantizar derechos sociales, es decir derechos prestación cuya finalidad es evitar que las personas se vean acuciadas por necesidades básicas que les impidan el desarrollo personal y el ejercicio de su libertad. Aunque distinguir entre diferentes tipos de políticas está muy extendido, no podemos olvidar que todas las políticas deben ser, en última instancia, sociales. Es decir, deben validarse como buenas o malas según su impacto en las personas, en la sociedad, desde el punto de vista de si contribuye a mantener o incrementar el desarrollo personal y la libertad de sus miembros. Esto podría ser de otra manera, pero los estados modernos se definen, como en el caso del Estado español, como estados sociales (ver más - Constitución española).

Toda esta introducción para enmarcar la crítica que sigue: la política en general y la política social en particular del Estado español y de gran parte de las Comunidades Autónomas ha fracasado... y está fracasando, porque se han olvidado de las personas... de sus necesidades y de su sufrimiento. Parece aceptado que la acción política no se valore por su impacto sobre la gente... si no por sus efectos en el crecimiento económico, por su alineamiento con los mercados o por su contribución a la competitividad exterior... Asistimos a un distanciamiento de la acción política de las preocupaciones de las personas, dejándolas a su suerte en un contexto muy difícil. Los pobres y excluidos (perdedores) parecen caídos inevitables (efectos colaterales) de una especie de batalla individual contra el destino y sólo les queda reponerse mientras son atendidos por la caridad y la benevolencia (ver la caridad: ¿una amenaza?). La compasión, la pena, la lástima... es similar al desprecio. Así no sólo se añade sufrimiento a la víctima, sino que tácita o explícitamente se le hace responsable de su desempleo, exclusión, precariedad o pobreza...

La política se ha olvidado de las personas... lo podemos ver en muchas de las políticas sectoriales. En síntesis se recogen los datos más relevantes de las políticas laborales, de familia, de igualdad, de vivienda, educativa y de servicios sociales y las fuentes de los datos utilizados y otras referencias de interés.


  • La política laboral: Población activa y tasa de actividad en retroceso. 1,793 millones de familias con todos sus miembros en paro. Inestabilidad laboral (temporalidad y empleo a tiempo parcial). Salarios a la baja, especialmente los más modestos. Incremento número trabajadores pobres (12,5% Ver informe EAPN pág 13) Salario mínimo prácticamente estancado desde el 2009 (desde entonces sólo ha crecido en 24.6€/mes). La tasa de paro en menores de 25 años del 55%. Sólo el 30% de los parados tienen prestación. 

  • La política de familia: En los últimos 5 años, las familias han visto reducir sus ingresos un 12% y el umbral de riesgo de pobreza se ha reducido en un 9%. Pese a la reducción del umbral, el número de familias en situación o riesgo de pobreza se eleva al 22,2%. Los menores de 16 años pertenecientes a familias en situación o riesgo de pobreza es del 29,6%. El 42% de familias no pueden hacer frente a gastos imprevistos. El gasto social en España, siendo elevado, beneficia más a los más ricos (Informe OCDE pág.5), entre otras razones porque el grueso se dedica a pensiones, sanidad y desempleo (Informe FOESSA Doc. 3.8 página 7). No hay política de  familia y, en consecuencia, los menores y sus familias son abandonadas a su suerte. 
  • La política de igualdad: Aunque la desigualdad aumenta en todo el mundo (ver informe Iguales de OXFAM) en España esta cuestión está mostrando realidades escandalosas. El 1% de la población española posee el 27% de la riqueza y el 30% de la población el 2,3% (ver la imagen de la desigualdad en España). España siempre ha sido un país con un reparto de la riqueza muy desigual (FOESSA cap. 2. pág 136) donde las políticas redistributivas tienen un efecto escaso. España es el país de la OCDE donde más ha crecido la desigualdad. 
  • La política de vivienda: La desaparición de las políticas de vivienda en los años del boom inmobiliario explica en buena medida la situación actual de la tenencia y acceso a la vivienda habitual. Hoy se mantiene muy elevado el saldo vivo de crédito que tienen las familias por las hipotecas firmadas en el periodo del "boom". Aquellas que han visto reducir sus ingresos de manera drástica por efectos del desempleo han caído en situaciones de morosidad y desahucio (quiebra económica familiar). Además, los bajos salarios y la inestabilidad (precariedad) de los empleos hace muy difícil y arriesgado el acceso a la vivienda, incluso por la vía del alquiler. En pocos asuntos como en este, se pueden observar con tanta claridad los efectos de dejar exclusivamente en manos del mercado un tema tan delicado como éste.
  • La política educativa: El abandono educativo temprano (población de 18 a 24 años que no ha completado la Educación Secundaria) asciende al 23,6% , el doble que la media de la UE-28 (12%). La población de 20 a 29 años que ha completado la Educación Secundaria en España es del 63.8%, 17,2 puntos menos que la media de la UE-28. Estos malos resultados contrastan con las cifras de inversión en educación que en España es del 4.82% del PIB, similar a la media de la UE-28 que se eleva al 5.25. Nadie duda de que la educación es una estrategia de movilidad social, pues bien no parece funcionar del todo en España, porque el factor de más peso para el abandono escolar es la clase social del alumno (ver informe La Caixa pág. 71 y ss.) 
  • La política de servicios sociales: En los últimos años se ha recortado el gasto en servicios sociales y se han reducido los servicios y prestaciones ofertadas. Las diferencias entre comunidades autónomas se amplían y no se desarrollan las nuevas leyes de servicios sociales. Desde el año 2011 al 2013, los perores años de la crisis, se ha reducido la inversion en servicios sociales en 0,19 puntos, pasando del 1,60 al 1,41 del PIB (Ver último índice DEC).

Informe sobre el estado social de la nación

El pasado 16 de abril se ha presentado en Madrid el Informe sobre el Estado Social de la Nación (descargar). Se trata de un informe elaborado por la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales donde se recoge el resultado de un minucioso análisis de las principales circunstancias socio-económicas que afectan la vida cotidiana de los ciudadanos. El informe denuncia el incremento de la desigualdad, de la pobreza, de la precariedad laboral..; denuncia la desprotección de las familias (especialmente las que tienen menores a su cargo), lo injusto del sistema fiscal, la vuelta a prácticas asistencialistas basadas en la caridad y el "limosneo"...(descargar folleto). Pero no se trata de un informe más de denuncia... es un informe serio y valiente que anuncia un cambio de modelo de sociedad. Esto me parece su mayor mérito. Asistimos, a mi tampoco me cabe duda, a un cambio de modelo de sociedad donde se van haciendo fuertes los valores del individualismo, la competencia, el mercado... en detrimento de la igualdad, la cooperación y la justicia social. El informe denuncia el triunfo de una ideología que defiende que cada uno se apañe con su suerte y basada en el mito de que todo el mundo puede triunfar si se lo propone.


Estamos en un año electoral y nuestros gobernantes se afanan en proclamar el cambio de ciclo económico (con subida del PIB incluida),que estamos en el buen camino y regresarán las generosas cosechas... Todo el mundo sabe que no basta con buenas cosechas para acabar con el hambre... hay que repartir el fruto de la tierra.

Midiendo la Justicia Social

Todos las personas, en mayor o menor medida, entienden que la justicia social es un valor-fin por el que merece la pena preocuparse. Para aquellos que nos ocupamos profesionalmente de cuestiones relativas a los derechos sociales, el bienestar, la integración social... resulta de especial interés. Por eso me ha parecido oportuno compartir un informe sobre justicia social en Europa que realiza y difunde la prestigiosa Fundación alemana Bertelsmann. Este informe analiza y compara la justicia social entendida como igualdad de oportunidades. Mide la justicia social en base a seis dimensiones:

  1. Prevención de la pobreza
  2. Oportunidades educativas
  3. Acceso al mercado de trabajo
  4. Cohesión social-no discriminación
  5. Salud
  6. Justicia intergeneracional
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Cada una de estas dimensiones está medida por una serie de indicadores cuantitativos y cualitiativos en base a las propuestas del profesor Wolfgang Merkel del Berlin Social Science Center.  En base a estas dimensiones e indicadores el informe establece un índice de justicia social (de 0 a 10) en cada uno de los 29 países de la Unión Europeo. En el índice se ponderan cada una de las dimensiones, otorgando un valor triple a la dimensión 1 y doble a la 2 y 3.
Según el resultado obtenido en el índice se hace una relación de países en función de su nivel de justicia social. 

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Como puede observarse, España ocupa el puesto 21 con 4,85 puntos, perdiendo 0.28 respecto del informe del año 2011 (2008 - 2010) y 1,02 respecto al índice del informe de 2008 (periodo 2005-2008).
Pulsar en la imagen para ampliar el gráfico

La comparación de los resultados de los índices referidos al periodo 2005-2008 con el correspondiente al 2011-2013 nos muestra que sólo cuatro países mejoran en justicia social: Polonia (+0.99), Alemania (+0.45), Luxemburgo (+0.16) y República Checa (+0.02). Los que más empeoran: Irlanda (-0.87), Grecia (-0.86) y España (-0.74).

Las puntuaciones que obtiene España en las seis dimensiones se reflejan en el siguiente gráfico:


Las mejores puntuaciones las obtenemos en Educación (II), Cohesión-no discriminación (IV) y Salud (V). En el resto suspendemos, especialmente en acceso al mercado de trabajo.

El informe es muy jugoso, tanto por los resultados (aunque ya sabíamos quiénes están pagando la crisis) como por la metodología.

Recomiendo su lectura. Para descargar el informe pulsar la imagen (4 megas).


Siete mil millones...

Más o menos somos siete mil millones de personas en el mundo. Y siete mil millones de otros se llama el proyecto de la Fundación Goodplanet. Se trata de un proyecto que pretende dar voz a las personas que habitan el mundo... a todo tipo de personas... de todas las partes del mundo. Los autores señalan que han realizado 6.000 entrevistas en 84 países. Desde el pescador brasileño al boticario chino, al artista alemán... pasando por el agricultor afgano. Todos respondieron a las mismas preguntas sobre sus miedos, sus sueños, sus pruebas, sus esperanzas: ¿Qué aprendió de sus padres ? ¿Qué querría transmitir a sus hijos ? ¿Qué pruebas tuvo que atravesar? ¿Qué representa el amor para usted?... En total, cuarenta preguntas esenciales que permiten descubrir, según sus autores, tanto lo que nos separa como lo que nos une. 
Entrevistas sobre el amor, la felicidad, perdonar, el sentido de la vidamiedos... Un montón de temas muy sugerentes e interesantes.
A este proyecto he llegado de la mano de Silvia Navarro que en una excelente ponencia sobre la perspectiva relacional en la intervención social titulada "DE CÓMO ROBINSON CRUSOE (RE) DESCUBRIÓ A VIERNES: reflexiones sobre la perspectiva relacional de la intervención social hoy" cita este proyecto. Esa ponencia se enmarca en Seminario sobre la perspectiva relacional en la intervención social organizado por Equipo del Observatorio del Tercer Sector de Bizkaia. En una próxima entrada me referiré a este interesante y jugoso planteamiento de la intervención social.
Resulta muy gratificante escuchar opiniones de gente tan distinta hacia cuestiones tan comunes... y comprobar que es mucho lo que nos une... y mucho lo que tenemos que aprender de los otros... de todos.



El Catálogo de Servicios Sociales

Próximamente entrará en vigor el nuevo Catálogo de Servicios Sociales de Castilla y León. Ello da respuesta al encargo que recoge el artículo 16 de la Ley 16/2010 de Servicios Sociales y que establece la confección de un Catálogo de Servicios Sociales de Castilla y León como instrumento mediante el que se determinan, ordenan y califican las prestaciones del sistema de servicios sociales de responsabilidad pública. El Proyecto de Decreto habla de incluir en este instrumento la definición y clasificación de todas las prestaciones, su contenido e intensidad mínima, la población destinataria, los requisitos y condiciones de acceso y disfrute, la titularidad, la aportación de la persona usuaria y la forma de financiación, el régimen de compatibilidad y la indicación de las prestaciones que se califican como esenciales. El Proyecto señala, como una de sus principales virtudes, que el Catálogo ordenará las prestaciones en torno al ámbito de necesidad que atiende cada una de las prestaciones que lo integran, lo que supone la superación del modelo de prestaciones por colectivos para pasar a un nuevo modelo de prestaciones por ámbitos de necesidad. 
Los medios de comunicación recogen el futuro Catálogo como una forma de prestación social "a la carta" (Ver noticia en el Norte de Castilla)... expresión un tanto exagerada por alejada de la lógica dominante en los servicios sociales de cualquier comunidad autónoma.
Estoy seguro de que se trata de una mejora en la organización y gestión de los servicios sociales en Castilla y León que redundará en la mejora del sistema, pero echo en falta (nunca estamos conformes) una mayor decisión a la hora de proponer (comprometerse con) resultados "META" de nuestro sistema de servicios sociales que se conviertan en una especie de logros (concretos y objetivos) de nuestro sistema de servicios sociales... Me refiero a resultados del tipo: "ninguna familia sin alimentos", "ninguna persona sin hogar", "ningún dependiente sin apoyo", "ninguna persona con necesidad de mendigar"...
También puede ser aprovechado el catálogo para contabilizar de manera más precisa las demandas que el sistema recibe, las necesidades que atiende y las prestaciones efectivamente prestadas y, en un ejercicio de transparencia, hacer público y accesible a todos los interesados los balances de esta contabilidad. No sé si es mucho pedir.



La ya insoportable desigualdad extrema...

De ello nos hablan tres informes de muy reciente aparición:

Son informes muy distintos y complementarios. Los tres coinciden en denunciar que la desigualdad inter e intrarregional está alcanzando una dimensión inaceptable y, probablemente, ingobernable. La acumulación de capitales en manos de unos pocos, además de un hecho profundamente injusto, supone un grave peligro para la gobernanza mundial y regional. Si unos pocos concentran los recursos que necesitan la mayoría... parece lógico que los primeros impongan sus intereses.


Según este gráfico, el 0,7% de la población mundial más rica posee el 44% de la riqueza total y el 69,8% más pobre, sólo el 2,9 % de la riqueza. Estas cifras empeoran las del año pasado (ver).

El informe que ha presentado la Fundación FOESSA supone una muy seria y sugerente reflexión propositiva sobre la necesidad de un cambio radical de modelo social. Llama la atención la calidad y diversidad de los autores del informe y la facilidad de acceso a sus contenidos: videos, gráficos, resúmenes, propuestas y textos completos. Tres informes de obligada lectura... para una necesaria respuesta que no puede esperar mucho más.


Informe sobre rentas mínimas en España

La Red Europea EMIN (European Minimum Income Network) ha presentado recientemente un informe sobre el Sistema de Rentas Mínimas en España. La Red reúne a diversos expertos, profesionales, académicos y diversas entidades activas en la lucha contra la pobreza y la exclusión social. Tiene como objetivo la construcción de consensos para la implantación y desarrollo progresivos de los sistemas de Rentas Mínimas adecuados y accesibles, en los Estados miembros de la UE. 

El EMIN es un proyecto financiado por la Comisión Europea en el marco de la Estrategia Europa 2020 y en el contexto de la Plataforma Europea contra la Pobreza y la Exclusión Social. 

En el informe se tratan cuatro temas: un estudio/síntesis sobre las distintas prestaciones orientadas a la garantía de ingresos; la opinión de informantes clave sobre problemas y obstáculos de los sistemas de rentas mínimas; la inclusión activa y una serie de propuestas a tener en cuenta en una reformulación del modelo.

En este breve (34 pp.) pero muy interesante informe, podemos comprobar la enorme desigualdad en la extensión e intensidad de cobertura de estos sistemas en las distintas comunidades autónomas, la dificultad de acceso de diferentes colectivos, la inclusión de perfiles hasta ahora alejados de la demanda de este tipo de prestaciones y la importancia de estas rentas en la lucha contra la exclusión de las familias.

Considero que la Renta Mínima no es un fin en sí mismo, pero puede convertirse en un instrumento muy valioso para evitar que situaciones "puntuales" arrojen a la exclusión a un buen número de personas y familias. Un buen sistema de Rentas Mínimas debe garantizar el acceso a unos ingresos suficientes y seguros a todas las personas que no pueden cubrir sus necesidades básicas mediante otro tipo de rentas, así como proveer de los apoyos personales necesarios que aseguren la provisionalidad de este tipo de medidas.



A nuestros gobernantes no les preocupa el sufrimiento de sus ciudadanos

Este título puede representar perfectamente la conclusión que sacamos después de conocer el índice de desarrollo de los servicios sociales (DEC). Desde 2011, las distintas administraciones han reducido su gasto en servicios sociales en 2.212 millones de euros. Esta es una de las conclusiones del recientemente presentado índice DEC que elaboran la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales. En un momento en que aumentan las demandas de atención social, el sistema de servicios sociales se adelgaza, cuando no se desmonta. 

Sigo con interés los documentos que esta Asociación elabora porque nos ofrecen una información seria y rigurosa sobre un ámbito como el de los Servicios Sociales sobre el que se habla poco y se investiga menos. Conozco a sus autores y son personas expertas y muy comprometidas desde hace tiempo con la acción social y los servicios sociales. 

En la presentación echamos de menos a Natividad de la Red y a Joaquín Santos Martí que por diversas razones no pudieron asistir a la presentación, y agradecimos a Gustavo García su presencia a pesar de sus problemas de salud. 

Los resultados del informe son demoledores (descargar). Se recorta el gasto, se retrocede en servicios y prestaciones ofertadas, se incrementan las diferencias entre comunidades autónomas y se quedan en papel mojado las nuevas leyes de servicios sociales.


Parece que nuestros gobernantes no se sienten obligados a ir en ayuda de los ciudadanos que lo están pasando mal, muy mal... Como si no fuera con ellos, recortan un gasto que, en comparación con el resto de gastos, aparece como insignificante (una "caquita" decía José Manuel Ramírez). Por suerte, no todas las Comunidades tienen el mismo comportamiento. País Vasco y Castilla y León, presentan un desarrollo de los servicios sociales de nivel alto o medio. Mientras que comunidades como Andalucía, Madrid, Galicia, Murcia, Canarias y Valencia calificado como irrelevante o, mejor dicho, en abierto retroceso. 

La solidaridad está en la base de una convivencia pacífica y fructífera. Mantenerla no es cuestión de dinero... es cuestión de creérselo.


El papel de los servicios sociales comunitarios


Todas las personas que de una u otra forma estamos cerca de la intervención social nos estamos preguntando si la respuesta de los servicios sociales básicos a las situaciones personales y familiares derivadas de la crisis económica esta siendo la adecuada o la esperada. Intuyo que serán muy pocas las personas que vean con satisfacción la respuesta que estos servicios están dando a las situaciones de dificultad, precariedad, exclusión... a las que se ven sometidas un número aún creciente de personas y familias. 
Los servicios sociales básicos o comunitarios están viéndose desbordados por una demanda que no pueden atender con los medios de que disponen. Medios, por otra parte, que no sólo no se han reforzado, si no que en muchos casos se han debilitado. Aunque esto es difícilmente cuestionable, creo que no es la única explicación a la insatisfactoria respuesta que este tipo de servicios sociales están dando a la situación actual. Posiblemente sea el momento de pedir un reforzamiento de los servicios sociales básicos, pero también una revisión del modelo. 
Aunque en los inicios no fue así, en la actualidad, los servicios sociales básicos o comunitarios, en su función de "puerta de entrada al sistema de servicios sociales" están desarrollando principalmente un papel de informador-gestor de prestaciones y servicios en detrimento de funciones relacionadas con el acompañamiento, el apoyo psicosocial y la promoción comunitaria. Funciones éstas últimas que resultan mucho más eficaces y eficientes en la tarea de ayudar y proteger a las personas y familias de los efectos del deterioro del vínculo social. Entiendo que los servicios sociales básicos tienen como misión fundamental promover y reforzar la pertenencia-integración de las personas en su entorno social y, en consecuencia, evitar-superar situaciones de exclusión-expulsión del espacio social de convivencia. Para ello, el acompañamiento, la atención psicosocial y la promoción de la comunidad resultan tareas esenciales. O se recuperan estas funciones... o perderemos buena parte de la esencia de los servicios sociales básicos y la razón de ser del trabajo social en estos servicios. Así lo veo yo.
En esta reflexión, seguro que puede resultar interesante la lectura de un artículo publicado en Zerbitzuan en junio de 2012. Se trata de un artículo firmado por Manuel Aguilar (UB), Marta Llobet (UB) y Gegoña Pérez (UPNa) titulado Los servicios Sociales frente a la exclusión (ver).

Sueños rotos

El impacto de la crisis española de la vivienda en grupos vulnerables.

Así se titula el informe de Human Right Watch (HRW) donde describe los problemas de las familias que se ven obligadas a dejar la vivienda como consecuencia de no poder hacer frente a sus obligaciones hipotecarias. El informe tiene 88 páginas y está basado en los resultados obtenidos en 44 entrevistas en profundidad a hombres y mujeres que han experimentado o se enfrentan ahora a un desahucio. Un informe muy interesante y, en ocasiones, sobrecogedor.

Los gobiernos deben ser juzgados por cómo manejan las consecuencias humanas de la crisis económica, no sólo por los indicadores macroeconómicos”, dijo Sunderland. “El gobierno español tiene que revisar seriamente sus políticas y tener en cuenta un espectro más amplio de personas en situación de exclusión social por impago de las hipotecas”. 

Judith Sunderland es la autora del informe e investigadora senior para Europa Occidental de HEW. (oir entrevista a la autora en la Cadena Ser)



Políticas Públicas para reducir la Pobreza Infantil en España

Políticas Públicas para reducir la Pobreza Infantil en España: Análisis de Impacto. Este es el título del informe que ha elaborado UNICEF España. (marzo, 2014). Sus autores son Olga Cantó Sánchez y Luis Ayala Cañón.

Algunas conclusiones más destacadas del informe:

  • Una pobreza infantil cada vez más extensa e intensa: La pobreza es más extendida, más severa y más intensa en la infancia que en el resto de la población española, problemas que se han acentuado con la crisis.
  • La desigualdad en la infancia: La gran desigualdad en los hogares con niños es una de las principales explicaciones de la desigualdad de la sociedad española y podría ser el germen de futuras desigualdades de oportunidades.
  • La inversión en familia e infancia respecto al PIB es un 40% más baja en España que el promedio de la Eurozona y, después de una etapa expansiva, ha vuelto a bajar.
  • El conjunto de las prestaciones sociales en España reduce la pobreza infantil menos de la mitad que la adulta, y una cuarta parte menos que el promedio europeo.
  • Las políticas que optan por un aumento significativo de la cuantía de la prestación tienen un gran potencial para reducir la intensidad de la pobreza infantil, especialmente la más extrema, así como los niveles de desigualdad en la infancia.
Su lectura es muy recomendable (aunque muy preocupante y entristecedora):






Preocupante situación de la infancia en Castilla y León

Unicef Castilla y León acaba de hacer público su primer informe sobre la infancia en esta región. En el momento actual, la infancia de Castilla y León está percibiendo los impactos más fuertes de la crisis en las dimensiones relacionadas con el  bienestar y el nivel de vida adecuado. Un 24,2% de los niños en Castilla y León viven en riesgo de  pobreza o exclusión, frente al 21,7% de la población general. Se está hablando de que uno de cada cuatro niños en Castilla y León está creciendo en un contexto de privación y dificultad económica. El informe señala que la economía familiar se está viendo seriamente afectada (las cifras indican que baja el gasto por hogar e incrementa el  porcentaje de hogares con todos sus miembros en paro).
El informe analiza la tasa AROPE en Castilla y León y la compara con el resto de las comunidades españolas:


Felicito a Unicef Castilla y León por la iniciativa y a mi compañero y amigo Javier Gómez González por el trabajo.

Ver informe.


Panorama de la sociedad 2014

Este es el título de un informe que publica bianualmente la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) y que pretende reflejar las tendencias de los 34 países económicamente más avanzados del mundo. 
El texto es muy interesante (ver completo) en la medida que denuncia los efectos sociales de la crisis económica en estos países, pero resulta realmente inquietante leer, en la información por países a la que se puede acceder en la web (ver) los datos referidos a nuestro país. El escandaloso incremento de la desigualdad, la importante caída de los ingresos de las familias (2600 € por persona entre 2008 y 2012), el deterioro de las condiciones laborales, la altísima tasa de desempleo, la baja tasa de población activa, al alta tasa de pobreza infantil, la debilitación de la protección social... lleva a afirmar a sus autores que "Resulta altamente improbable que una recuperación económica, aún sólida, pueda, por sí sola, poner fin a la crisis del mercado del trabajo y a la crisis social que el país atraviesa actualmente. Aún queda mucho por hacer para ayudar a que las familias mejoren rápidamente su situación cuando la economía consolide su recuperación". Esto lo afirma la OCDE, organismo muy poco sospechoso de aguafiestas-catastrofista de izquierdas. Que tengamos que soportar diariamente los mensajes de optimismo de nuestros gobernantes y de los medios de comunicación afines, a la vez que nuestros ojos observan el deterioro de las condiciones de vida de tanta gente resulta indignante. La OCDE llama la atención sobre la necesidad de reforzar los sistemas de protección y hacer llegar las atenciones y prestaciones a quienes más lo necesitan... antes de que sea demasiado tarde.
Me viene a la memoria el informe de Intermon Oxfam: GOBERNAR PARA LAS ÉLITES: Secuestro democrático y desigualdad económica (ver) donde se denuncia que la desigualdad económica crece rápidamente en la mayoría de los países y que la riqueza mundial está dividida en dos: casi la mitad está en manos del 1% más rico de la población, y la otra mitad se reparte entre el 99% restante. La desigualdad no sólo es algo radicalmente injusto, si no que pone en peligro la democracia y la convivencia tanto en el ámbito local como planetario. La acumulación de tanto poder por unos pocos debilita la capacidad de acción de las personas, las organizaciones y los Estados... convirtiéndonos en los súbditos de esas élites todopoderosas.
Aconsejo la lectura del informe de la OCDE e Intermon y del anexo de este último referido a España (ver).



Informe sobre vulnerabilidad social de Cruz Roja

El jueves 19 de diciembre, Cruz Roja Española ha presentado Boletín especial sobre el impacto de la crisis económica en las personas mayores que atiende la Institución. Ver aquí.
El boletín trata de la situación de vulnerabilidad y exclusión social que afecta a una parte importante de las personas mayores atendidas por Cruz Roja (360.000). 
El informe trata de distintos asuntos: características demográficas, situaciones de convivencia, ingresos, salud y accidentalidad, actividades-estado de ánimo y afectividad. Paso a resumir lo que he considerado más relevante de cada uno de ellos, aunque recomiendo su lectura íntegra.

  • Características demográficas: El 61% son mujeres. nivel de estudios muy bajo (46% sin estudios y el 41.9 sólo primaria completada). El 48% de los varones y el 17% de las mujeres están casados. El 72.5% de las mujeres están viudas mientras los hombre en esta situación sólo llegan al 36%.
  • Situaciones de convivencia: El 55% viven solos y en el 44% de los casos viven con otra persona. El 11% señala que en el último año han incorporado a su casa a familiares. La convivencia se valora como positiva en el 62% de los casos, pero hay que tener en cuenta que el 36,6% no ha sabido o querido contestar a esta pregunta. En el 43% de los casos los mayores comparten su hogar con personas comprendidas entre los 16 y 65 años, de los cuales el 46% se encontraban en situación de desempleo. El 36% de los hogares donde hay convivencia la persona mayor tiene a su cargo alguna persona con enfermedades y/o discapacidades.
  • Ingresos: En el conjunto del Estado Español la mayoría de las personas mayores viven de las pensiones... de jubilación (69%), viudedad (26%) o de pensión no contributiva (4%). La cuantía media son de 1403, 625 y 348 € respectivamente. De los mayores atendidos por Cruz Roja, perciben pensión de jubilación el 48%, viudedad el 37 y no contributiva o por discapacidad el 5%. El 13% de los atendidos por Cruz Roja manifiestan no llegar a fin de mes. El 5% manifiesta tener problemas financieros (pérdida de ahorros, no poder pagar créditos...). El 33% dice haber tenido que ayudar a alguna persona de la familia por problemas económicos. La forma de ayuda se concreta en dar dinero (61%), dar comida (19%), ayudar a pagar la vivienda (5%) o acoger a personas en casa (4.7%).
  • Pobreza: Cerca del 52% de los mayores atendidos por Cruz Roja están debajo del umbral de pobreza. Es habitual distinguir tres niveles: pobreza, pobreza alta y pobreza extrema. La distribución de ese 52% es la siguiente: pobreza 22%, pobreza alta 12%, extrema 17%. La situación de pobreza en sus distintos niveles afectan fundamentalmente a los mayores con pensiones de viudedad o no contributiva.
  • Salud y accidentalidad: El 61,5% de los mayores atendidos por Cruz Roja señalan padecer alguna enfermedad. Entre las principales, artrosis, artritis, cataratas y presión arterial alta. El 12.5 % de los mayores dicen haber sufrido algún tipo de accidente en el último año.
  • Actividades, estado anímico y afectividad: El 27% de las personas atendidas no reciben visitas nunca o casi nunca. El 39% señala que no tiene a nadie que le pueda prestar alguna ayuda económica. El 61% de las mujeres y el 45% de los hombres señalan tener siempre la cabeza llena de preocupaciones.
Interesante información que nos proporciona Cruz Roja en este boletín. De su lectura podemos concluir que, aún siendo los mayores uno de los colectivos que acapara buena parte de la inversión en protección social, la limitación de ingresos, la soledad, la discapacidad y la precarización de las condiciones de vida de sus descendientes, sitúa a una parte importante de esta población en una situación de vulnerabilidad y riesgo social. Esto nos debe preocupar a todos, poderes públicos incluidos.



Encuesta de integración social y salud.

Estamos de enhorabuena. El Instituto Nacional de Estadística acaba de publicar la Encuesta de Integración Social y Salud (EISS2012) que tiene como objetivo proporcionar información armonizada y comparable a nivel europeo sobre la interacción entre la condición de salud y la integración social en la población española, identificando y caracterizando de forma especial a las personas con discapacidad. Se trata de una encuesta muy interesante para el ámbito de la protección/intervención social y, en consecuencia, para los servicios sociales.
Los datos reflejan la precariedad situación de un volumen importante de población y las muy importantes lagunas en los sistemas de protección social.
La encuesta tiene dos partes. Una dedicada a discapacidad y otra dedicada a la participación social. En la nota de prensa podemos ver algunos datos muy relevantes.
  • El 16,7 % de la población manifiesta tener algún tipo de discapacidad.
  • De estas personas, casi la mitad están en paro (47,4%)
  • Las personas con discapacidad manifiestan tener problemas para salir de casa (58.5%) y para realizar actividades de ocio y culturales (69%)
  • Para la mitad de las personas con discapacidad, la falta de ayudas técnicas o personales es una barrera para poder participar en las actividades cotidianas. 
  • Del total de población, las personas con limitaciones importantes para llevar a cabo las actividades del hogar por un motivo de salud (preparar la comida, realizar las compras, administrar la economía doméstica…) se sitúa en el 7,0%. Entre los mayores de 84 años este porcentaje asciende al 62,9%. 
  • Las mayores barreras para la participación social de la población se sitúa en las actividades de ocio y culturales, acceso al empleo y a la información.


Encuesta de Integración Social y Salud. Año 2012. INE. Nota de prensa. Pág. 10

  • El 47.7% de la población presenta limitaciones para salir de casa tanto como desea. Las razones económicas explican esta circunstancia en el 25,7% de los casos y el exceso de trabajo en el 22.9%
  • El 60% de la población han manifestado problemas de acceso al empleo. El 41 % lo explica por falta de oportunidades.
  • El 25% tiene problemas y/o restricciones para el acceso a internet.
  • El 40% de personas tienen dificultades para pagar las cosas esenciales. Entre los menores de 65 años el porcentaje asciende al 45% y en los mayores de 65 baja al 36. En el caso de las personas desempleadas este porcentaje sube al 66%
  • El 12,2% percibe algún tipo de trato injusto por parte de otras personas. En el caso de las mujeres el porcentaje sube al 14.4%.
Esto es lo que me parece más destacable de una primera lectura de la nota de prensa. La importancia del estudio exigirá un análisis más detallado y comparado entre comunidades autónomas y otros Estados Europeos.